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Repensando espacios – Videourbana BIAU

Aquí os dejamos el video (Repensando espacios) que presentamos para la actual edición de videourbana. Hemos decidido dejar de lado la actitud endogámica de nuestra profesión y más que hablar sobre un espacio urbano significativamente arquitectónico, hemos decidido mostrar un pequeño-gran ejemplo de como el espacio lo hacen las personas que lo utilizan.

Últimamente esta muy en boga la forma en como la arquitectura y el urbanismo ha venido interviniendo en los últimos tiempos en los espacios públicos de nuestras, sobre todo por las actuaciones megalómanas y pretenciosas que más que pensar en como pueden crear espacios públicos y como estos van ser usados por los ciudadanos, parecen ser actuaciones dirigidas a satisfacer el ego de algunos arquitectos y las aspiraciones faraónicas de otros tantos políticos. En esta carrera por la fama, nuestras ciudades han sido equipadas con aeropuertos sin tráfico aéreo, museos sin programa, parasoles a precio de estadios, o complejas “ciudades” de lo que sea…con una dudosa utilidad para el ciudadano.

Con esta aborigen constructiva hemos estamos perdiendo la perspectiva y olvidándonos de que el espacio público es para las personas, que son en última instancia las que los validan utilizándolos. La arquitectura y el urbanismo, como un servicio social que son, tienen la obligación de proporcionar un soporte a los ciudadanos para desarrollar sus necesidades relacionales y para esto no son necesarias costosas actuaciones, sino trabajar en los espacios que ya tenemos, ver como funcionan y cuales son sus potenciales para reforzarlos y producir nuevas relaciones.

En este video se pretende mostrar, con un humilde pero revelador ejemplo, esa actitud dinámica de reciclaje urbano sin consumo de medios, a través de una clase de educación física de la Escuela de Arte de Cádiz, que ante la falta de infraestructura para su desarrollo, realiza periódicamente una reinvención del espacio de la Plaza de Mina, cambiando las formas habituales y preestablecidas para uso e interactuando con vecinos y transeúntes.

La grabación, produción y música ha sido por cuenta de siempre genial Pitu García y la logististica de la imprescindible Virginia G. Prados. Para verlo solo tienes que pinchar el siguiente enlace. Esperamos que os guste!

Reinventando espacios

 

El mundo rural, el nuevo refugio.

En las últimas décadas se ha disparado el proceso de movimientos de población del campo a la ciudad principalmente en los nuevos países emergentes (en la actualidad hay más de medio millar de ciudades con más de un millón de habitantes en el planeta y va en aumento), donde se les promete grandes problemas derivados de estos movimientos. La arquitectura hace tiempo que giró la cabeza hacia estos procesos -no son pocas las publicaciones sobre aumentos demográficos y citys de las manos de los más reputados pensadores del gremio- y es parece una obviedad que en un futuro cada vez más próximo el gran campo de batalla va a ser la gran ciudad.

Por otro lado está la contrapartida de estos procesos migratorios que son los efectos producidos sobre el medio rural que desde la revolución industrial han ido despoblando progresivamente el campo tanto por la inicial llamada de mano de obra de la industria desde las ciudades, como por la transformación de la forma de producción agrícola durante el siglo XX.

Estos procesos en el mundo rural no han acaparado la misma atención que el problema de la ciudad. Lo que ha pasado en el campo parece no haber tenido la suficiente relevancia mediática como para atraer a los grandes teóricos del siglo pasado pero hay indicios de que las cosas pueden empezar a cambiar antes de lo que nos imaginamos. Parece que está empezando a aparecer una nueva preocupación por lo que le pasa a estos sitios “abandonados”, puede que sea por el despertar de una conciencia ecológica, puede que sea porque la vida globalizada de la ciudad nos lanza a buscar nuestras raíces como alimento para el alma, a buscar lo auténtico, o puede que sea porque ya era inevitable. Mientras en los nuevos países emergentes se construyen ciudades más rápido de lo que algunos de nosotros podemos tardar en construir una vivienda, en los “antiguos” países emergentes se empiezan a notar movimientos en sentido contrario. Quien conozca entornos que nos suenan a “rural” como La Alpujarra o los Pueblos Blancos, sabe que hay una figura ya típica que es el “guiri” que se estableció en el pueblo buscando un buen sitio para jubilarse y aunque esto parezca anecdótico no lo es tanto. Hay muchas zonas rurales en las que estadísticamente está aumentando la población de extranjeros censados año a año. Esto también puede resultar cuantitativamente poco relevante pero es significativo en el sentido que han sido los pioneros en recuperación de espacios abandonados, arquitecturas vernáculas, pueblos fantasmas… y a lo que se les están sumado progresivamente otros movimientos como los emigrantes españoles que una vez jubilados vuelven a sus pueblos, o los jubilados que no pudieron asumir nunca al compra de una vivienda en la ciudad y vuelven a  sus lugares de origen adquiriendo una vivienda más económica o recuperando el patrimonio familiar.

Sigue pareciendo que estos grupos no crean un flujo suficiente como para prestar mucha atención, pero hay que sumar otros tipos de fenómenos como el producido por la mejora de las infraestructuras, que permiten cada vez más no vivir en la misma ciudad donde se trabaja o los efectos de la revolución de la información, que posibilita directamente trabajar desde casa. Esto, como dice Elena Sarraceno, ofrece una alternativa muy atractiva para “familias que buscan un medio ambiente menos comprometido, vida menos costosa, con mejor cohesión social, más segura…”, poder vivir en contacto con la naturaleza, en un ambiente de confianza, de puertas abiertas y a un precio mucho más asequible que en la ciudad. Pinta bien, ¿verdad? A nosotros, al menos, nos lo parece.

Y es que es ya una evidencia que hay una cierta tendencia de repoblación de ciertas zonas rurales y parece que va a ir en aumento, sobre todo por la situación económica en la que nos encontramos. Lo indica bien Nanín en su blog: “Ante la  previsible quiebra del capitalismo global a la que conducirá la actual crisis del sistema financiero –lo que sucederá a buen seguro en el margen de las dos próximas décadas en simultaneidad con el declive energético y el consiguiente colapso del sistema productivo industrial-, las grandes aglomeraciones urbanas serán las más afectadas y, como siempre ha ocurrido en los periodos de grandes crisis económicas, los territorios rurales volverán a estar mejor preparados para la resistencia frente a sus devastadores efectos económicos y sociales”.

Obviamente, estos procesos de los que hablamos son muy complejos. Ya se han podido observar riesgos potenciales en algunas experiencias de desarrollo de núcleos rurales, sobretodo a nivel social y cultural como los que citan Canoves, Villarino y Herrera en su libro Políticas Públicas, Turismo Rural y sostenibilidad, difícil equilibrio. Principalmente son desintegración de comunidades cohesionadas, perdida de identidad o conflictos sociales causados el los cambios en la composición de los grupos sociales y gentrificación.

Estos procesos implican diversos campos de investigación en los que habrá que andar y esperemos se anden rápido porque pueden volverse muy destructivos respecto al paisaje cultural del mundo rural. Ya nos avisaban José Fariñás y Ergosfera en sus respectivos blogs, de que “el mundo rural ha desaparecido sin dejar rastro” y es que los núcleos rurales, o han sido alcanzados por los brazos dispersos de las ciudades o han quedado musealizados y teatralizados por las presiones del turismo, el gran negocio de la era global.

Queda mucho por hacer. Esperemos que queden restos de culturas locales sobrevivientes debajo de los rescoldos y que las políticas apropiadas de gestión no lleguen demasiado tarde al medio rural.

 

*fotografía: Banat Woman

 

Convenio del COA con urbanismo de San Fernando

Los arquitectos tenemos mucho que ofrecer, y estamos abiertos a todo tipo de colaboraciones con las instituciones, privadas y publicas.

Isabel no ha querido desaprovechar la oportunidad de estar presente en este acto para respaldar al decano y ayudar en todo lo posible a las gestiones, es un pequeño convenio pero puede ser el germen de nuevas formas de trabajo para los arquitectos.

Aquí teneis las notas de prensa sobre la reunión:

Nota de prensa 01

Nota de prensa 02