Categoría:   Proyecto-Obra

Proyecto:    Vivienda unifamiliar en la Barrosa

Ubicación:   Chiclana de la Frontera

Año:             2004

La vivienda, construida entre pinares de la Playa de la Barrosa, en Chiclana de la Frontera, se sitúa a 80 metros de la costa y desde ella se divisa, entre pinos, el Castillo de Sancti-Petri, en medio de las aguas del Atlántico donde, según la leyenda descansan los restos del Templo de Hércules.

Se demandaba un programa flexible para una vivienda de dos plantas y sótano, donde había que resolver la privacidad de vida familiar sin mermar la luminosidad y la amplitud de los espacios. Se plantea un programa con salón, cocina, comedor, cuatro dormitorios y cuartos de baño como usos principales, además de un pequeño gimnasio, una sala para proyecciones, despacho y un espacio flexible que sirviera de garaje a la vez de sala para amigos y celebraciones con los correspondientes servicios. Se resuelve agrupando las distintas espacias por niveles de privacidad desde abajo hacia arriba, siendo los niveles bajos los más públicos y accesibles y en la planta alta las estancias más privadas.

Formalmente, en el volumen principal de la vivienda, se distingue una pieza de mayor altura y con proporciones verticales que de paños ciegos que da cabida al gimnasio en planta baja y al despacho en planta alta. Este volumen está girado y avanza sobre el resto de la vivienda con el objeto de proteger al resto del conjunto  y a la terraza delantera del fuerte viento de levante. Gimnasio y piscina se comunican a través de una escalera exterior. Este volumen juega con sus aristas, rompiendo la esquina inferior izquierda para abrir el gimnasio al exterior y rompiendo su esquina superior derecha formando una entreplanta mirador sobre el despacho.

El volumen principal de la edificación se va definiendo con carácter plástico y con leves gestos que conforman el acceso principal, la terraza delantera que vuela con cierta ingravidez sobre el terreno a la vez que en la parte superior de las fachadas se traducen en los juegos de paños inclinados de la cubierta. Esta cubierta también está atravesada por un hueco que forma un patio hasta la planta baja, terminando con un limonero en la cocina.