Categoría:   Proyecto-Obra

Proyecto:    Plaza de los Flojos

Ubicación:   Grazalema

Año:             2006

Discurriendo por el paseo anexo a la A-372 que accede al núcleo urbano de Grazalema, se llega a  la plaza-mirador conocida como la “Plaza de los flojos”, que deja a un lado una ladera escarpada que comunica con otro paseo que discurre por la zona mas baja, junto al rió Guadalete.

En el enunciado redactado por el Ayuntamiento de Grazalema, se solicitaba la conexión entre ambos paseos con un desnivel de más de 20 metros y en la plaza superior, la demolición del cerramiento existente, de su escalinata de acceso y la sustitución del solado formado de chino lavado. La plaza tenía unas condiciones excepcionales respecto a las vistas en dos sentidos. Por un lado, las vistas que se tiene desde arriba sobre un valle del Guadalete son excepcionales. Por otro lado, la actuación iba a tener un impacto considerable cuando se viera desde el valle, ocupando parte de la panorámica derecha del pueblo. Estas condiciones nos llevaron a tomar dos decisiones determinantes.

La primera era que no solo se proponía la sustitución de los revestimientos de la plaza, sino la realización de un paseo que comunique la plaza-mirador con el paseo de la parte inferior y una escalinata, que discurra junto a las viviendas anexas a la plaza hasta la zona mas baja, facilitando el acceso a las viviendas y comunicando la plaza  con el paseo inferior.

La segunda es que se optó por una solución en la que la propuesta no tomara más protagonismo que el propio pueblo en la percepción que se tenía del mismo desde el valle.

Con estas dos premisas se planteó un itinerario que unía los dos paseos provocando pequeños e íntimos miradores en cada cambio de dirección del recorrido, y todo materializado con los materiales tradicionales que son los muros de gravedad de piedra de la propia ladera y los pinsapos.

Además, se plantea la recuperación de superficie para pinsapar, (ya que el discurrir de la rampa, merma en gran medida la zona verde de la ladera),  en una zona de la plaza que antes se había resuelto con numerosos escalones, optándose ahora por salvar su desnivel con terreno natural y reforestación con pinsapos, creando un espacio verde que conecta con las otras islas de tierra que deja la rampa en su recorrido de descenso.