Categoría:   Proyecto-Obra

Proyecto:    Parque de la Albarrada

Ubicación:   Villaluenga del Rosario

Año:              2008

El parque se ubica en un entorno privilegiado, dentro del Parque Nautal de la Sierra de Grazalema, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO donde, a pesar de la presencia del hombre desde épocas remotas, la sierra conserva una importante masa de vegetación natural típicamente mediterránea. Además combina grutas prehistóricas, paraísos para de la espeleología  y vestigios de importantes avatares históricos en las sucesivas invasiones de vándalos, romanos, musulmanes y franceses.

Aquí estaba claro que el atractivo del enclave es por si mismo es un espectáculo, por lo que la actuación se acomete con dos premisas fundamentales. Primero de sutileza respeto al entorno y  por otro lado, de recuperar el concepto de “parque” que fue La Albarrada, ya que en al actualidad, mas bien se reconoce como una plaza debido a la deforestación y la ampliación de zonas duras que ha sufrido.

Abordamos el proyecto desde un planteamiento sencillo pero que resolvía la demanda de uso de este espacio como área de descanso tanto para el paseante como para el viajero. Más que un objeto arquitectónico con afán protagonista, se replantearon una serie de actuaciones que enfatizaran la belleza del entorno, recurriendo a la mimesis y la reinvención de formas y materiales tradicionales de construir de la zona evitando una intromisión visualmente agresiva en el medio.

Se planteó un nuevo sendero que atravesara el parque, enlazando los distintos puntos de acceso y definiendo 5 zonas funcionales. Su recorrido nace y muere en las dos plazas que se han creado, la plaza de la escalera (3), y la plaza de la parada, del autobús (1). En su trayecto lleva al visitante, a través de la arboleda, al parque infantil (2), mas alejado de la carretera, y la zona de estancia y recreo (4), donde se recupera el uso anterior del parque, con mesas y barbacoas y donde se construye un a pista de petanca, (con la intención de convertir al parque en un nuevo punto de encuentro de los paisanos, y también de los visitantes que queden atraídos por la estampa, a su paso por la carretera). Durante el recorrido, el sendero va y viene tocando al paseo a pie de carretera (5) produciendo los puntos de contacto.

En la solución para dar acceso al parque desde la calle superior, aprovechamos el desnivel a salvar saltando de medio en medio metro de altura, creando unas plataformas que además de llegar al nivel de la plaza de la escalera, crea un graderío frente a un posible espacio escénico. Al ser un elemento que destaca sobre el conjunto, en su construcción se recupera la forma de construir de la zona y se reinventa la utilización de materiales tradicionales, en un esfuerzo de contextualizar.

El plan de refosteración produjo una cortina verde de cara a la carretera, volcando las zonas más duras hacia el interior. Las especies a utilizadas fueron solamente especies autóctonas, completadas con  matorral.