Categoría:   Proyecto-Obra

Proyecto:    Parque del Cerro y edificaciones anexas

Ubicación:   San Fernando

Año:             2004

El Cerro de los Mártires, limítrofe al Parque Natural de la Bahía de Cádiz, constituye un punto de observación inmejorable  sobre las marismas y el Caño de Sancti-Petri. Elevándose hasta una altura de los 30 metros, el Cerro de los Mártires posee una situación predominante sobre la horizontalidad del Parque Natural, convirtiéndose en un punto de observación inmejorable sobre toda la zona Sur de éste, abarcando una panorámica completa del Caño de Sancti Petri.

La red de comunicaciones urbanas preexistentes, junto con los futuros accesos previstos,  hacen fácil llegar al Parque del Cerro desde todos los puntos de San Fernando así como del resto de las poblaciones de la Bahía. Su cercanía y conexión camino de acabado asfáltico a los nuevos senderos abiertos en el Parque Natural lo integran en esa red de caminos que posibilitan el encuentro de la población con su medio natural inmediato.

La zona del Parque del Cerro es uno de los puntos más altos de la ciudad de San Fernando, desde el se divisa parte del entorno urbano, la barriada Buen Pastor, el Caño de Sancti-Petri y su desembocadura, las marismas y la ciudad de Chiclana tras éstas.

Explorando las distintas variantes del lugar, afectadas enormemente por la transformación del paisaje debido a su explotación como cantera, se obtienen las primeras pistas para el proyecto; los visitantes tendrían que poder desplazarse a través de las colinas originadas artificialmente durante el proceso de extracción años atrás, como un eco del paisaje circundante.

Las pendientes de las laderas y lo abrupto del terreno lo hacen poco adecuado para transitar por él sin recurrir a un itinerario fijado de antemano.

La configuración de senderos y caminos genera el proyecto resolviendo con un gesto una actuación que conlleva un alto riesgo de zonificación, debido a la extensión del solar.

Del análisis de todos los perfiles posibles de usuarios de los recorridos se ha deducido el tipo de visitante, gracias a las alternancias de usos, de horarios y usos compatibles. Se plantean principalmente dos texturas, una más integrada en el medio con acabado en baldosas de hormigón en color alvero, y otra que se termina con un acabado asfáltico aprovechando y suavizando el ya existente con un tono azulado pardo. Estos van alternando hacia el interior o hacia el exterior los senderos obedeciendo a la accesibilidad a las distintas zonas, contando cada una con un ancho de dos metros y medio.

La mayor superficie  abierta del parque es la explanada  noreste que  se reserva para la zona de esparcimiento. Esta es la zona en la que se pretende actuar.

Cerca de la zona de esparcimiento, adosada también a los muros de contención y evitando destacar en el entorno natural se genera la zona de servicio que encierra, otro núcleo de aseos, almacén de jardinería y dos instalaciones para mantenimiento.

Las instalaciones irán integradas en los muros que se disponen en torno al circuito para contener los taludes inestables, apoyándose en estos, como si nacieran en ellos,  evitándose así las instalaciones diseminadas por el parque. Los caminos y senderos que se cierran  en si mismos constituyen la actuación a partir de la que se puede acceder a todas estos puntos.

La vegetación  no es muy abundante a excepción de la época de lluvias, del mismo modo, cuenta con una variada flora que ha ido recuperando  poco a poco el antiguo espacio de la cantera.  Si bien, necesaria una actuación de revegetación y consolidación de la flora actual con especies en su mayoría autóctonas de la provincia de Cádiz como el pino piñonero, el olivo, el alcornoque, el algarrobo, la higuera, el almendro, la olivilla, el madroño, el labiérnago, el jaguarzo, el jazmín…

Para consolidación de taludes, se usaran romero, tomillo andaluz y brezo.  Como base vegetal común a todo el parque se mantendrá la retama.

De la fauna es de destacar la presencia en el área de el camaleón (Chamaleo chamaleon), especie actualmente protegida, junto con especies como la lagartija colirroja o el ratón de campo y un variado número de especies de aves. Resaltar el potencial de la zona para observación de la avifauna del Parque Natural que sobrevuela esta zona, e esperando que mantenga estas cualidades una vez en funcionamiento como parque periurbano y metropolitano, cuidándose antes de tratar la traslocacion del camaleón  a zonas próximas  y evitando perturbar a las especies vivas que habitan el parque.