Categoría: Concurso (premiado)

Proyecto: Nuevo Parque Urbano de Consolación

Ubicación: Utrera

Año: 2004

La primavera, flor de azahar: “El azahar forma parte de un calendario vital, por el que nos regimos todos, y que quizás los meridionales seamos más propensos a exteriorizarlos.

A mi, solo con verlo y olerlo ya me han entrado ganas de todo, como si fuera un chute de vida, que dispara y acelera el cuerpo  y la mente. Será que el invierno no esta solo ahí fuera, sino que también lo llevamos dentro, y esa necesidad de que cese el frío y humedad en nuestro interior es la que nos empuja a agarrarnos a la flor despistada de un árbol, una forma como otra de pasar pagina en el almanaque de nuestra vida”.

El naranjal se resistía a desaparecer, aun cuando a los naranjos amargos ya no se les da un uso agrícola, cuando solamente su flor de Azahar y su extracto, el Neroli, pueden ser aprovechables, cuando su finalidad es mas bien ornamental,  este naranjal, queda como hito a la tradición, a la cultura, al respeto por la naturaleza, al carácter de la ciudad, logrando escurrirse de las especulaciones urbanísticas gracias al empuje del equipo de gobierno y a una población obstinada que han conseguido que se proteja esta plantación de naranjos junto al Convento de Consolación.

Decir Consolación es decir Naranjos, y si no que se lo pregunten a los más mayores. Conseguir de este naranjal un parque sin talar un solo árbol ha sido una de las premisas de este proyecto y las otras:

  • integración entre el presente vivo y la tradición histórica.
  • integración de conexiones con el tejido urbano adyacente.
  • integración del Santuario (al que se le reserva una zona de 1Ha.) y de los edificios previstos para SIPS y Deportivo.
  • integración y conexión entre la ciudad vieja y la nueva.

Con estos objetivos, se desarrolla un proyecto donde se promueven trayectos alternativos a los grandes paseos existentes en los parques, potenciando el conocimiento de este espacio verde y tomando contacto con sus representantes vivos para revitalizar funcionalmente la zona, donde dar respuesta a un espacio catalizador de vida y  a la conciencia de una ciudad contemporánea.

Las puertas o accesos al parque han sido localizadas atendiendo a los nuevos trazados de la ciudad y a los antiguos, y son los puntos principales de conexión de los visitantes del parque que  llegan desde los paseos bulevares y calles principales de la ciudad. Estas puertas han sido estudiadas para conectarse entre si a través de una trama de caminos entrelazados en el naranjal para pasear, descansar, disfrutar de la naturaleza además de permitir conectar  zonas opuestas del parque. Aparecen entonces caminos que discurren entre los naranjos salteándolos, mostrándonoslos, y permitiendo distintas perspectivas pues algunos tramos de estos caminos se elevan para que podamos observar la retícula del naranjal por encima de las copas. Los caminos se comunican en el interior del parque en puntos de mayor tensión donde se han dispuesto quioscos, que en su parte superior, a la altura de las copas de los naranjos, ofrecen miradores que permiten disfrutar de una vista atópica y privilegiada y de las perfectas calles de naranjos.