Categoría:  Concurso_Accesit (2º premio)
Proyecto:    Centro Mediterráneo de Alzheimer
Ubicación:  Armilla, Granada
Año:               2013
Arquitectos: Suraña Arquitectos + Doble G Arquitectos + Vanesa Pavón + Alberto Merchán

Alzheimer, una enfermedad irreversible, progresiva y degenerativa del cerebro que provoca un deterioro cognitivo y trastornos conductuales. Este es sin duda el punto de partida. El más importante a tener en cuenta para desarrollar un proyecto de esta tipología.

Este es el resultado de la nuestra propuesta que desarrollamos junto Doble G, Vanesa Pavón y Alberto Merchán para el concurso internacional para el Centro Mediterraneo de Alzheimer. Partimos de la idea de que la concepción arquitectónica de los centros dedicados a cuidados socio-sanitarios de personas (hospitales, centros de salud, residenciales de día y de noche…) está cambiando de un tiempo a esta parte. En nuestras memorias radica una imagen de grandes edificios verticales, compuestos por pasillos herméticos, oscuros e interminables, con estancias frías iluminadas con fluorescentes que no hacían más que acrecentar la sensación de falta de humanidad de los edificios.

En la actualidad se está apostando por una Arquitectura Terapéutica, entendiendo como tal aquella que influye en la recuperación del paciente, o al menos ayuda a paliar la enfermedad. En el caso de centros especializados en ciertas enfermedades neurológicas, como el Alzheimer o también en hospitales/residencias para personas mayores, está teniendo una respuesta positiva. En este sentido, la arquitectura en estos centros se está alejando de los modelos que hasta ahora conocíamos, apostando por espacios más cálidos y habitables donde se consideran aspectos fundamentales como la luz natural, los patios, los espacios de formas suaves y armoniosas, las zonas verdes o espacios libres

El edificio surge de una relación funcional y formal con el entorno. Un volumen que aparece firme en su acceso y que a continuación comienza a serpentear en el terreno permitiendo que el parque lo invada y se adueñe de él (como la enfermedad que avanza invadiendo el espacio en los recuerdos del enfermo).
Un conjunto de usos que se distribuyen en planta siempre en relación con el paisaje; espacios interiores en los que se han propuesto grandes ventanales que permitan una relación visual constante entre el interior-exterior y al mismo tiempo conseguir resaltar el valor de la luz natural en el conjunto del edificio.
Al mismo tiempo un eje longitudinal de comunicaciones que sirve para interconectar todos los usos, al mismo tiempo que facilita la circulación interior de los enfermos por el edificio.

El concepto de un único edificio que con su piel envuelve dos volúmenes que diferencian los usos principales del programa: investigación y tratamiento. El Centro de Investigación aparece como una pieza sólida, un elemento con entidad propia a la vez que forma parte del conjunto. El Centro de Alzheimer, un volumen que zigzaguea en el terreno y solamente un pasillo longitudinal le confiere algo de cordura al conjunto. Un parque que se adentra en el edificio, adueñándose de sus intersticios y generando zonas verdes en el interior del mismo. Por último un teatro y zona de exposiciones que actúan como charnela del conjunto.

Las infografías, de mano de Imagina2.