Voces en el desierto

En esta entrega de las cosas de la puerta sacamos a la luz la propuesta que hicimos para el concurso de viviendas en la parcela UE-56 “SAN CAYETANO” de la Ronda del Estero, en San Fernando. No la hemos publicado antes esperando a la resolución del concurso, pero después de más de un año ya está el resultado y esta “desierto”. La justificación de este fallo se ha fundamentado en que ninguna de las sesenta y tantas propuestas presentadas cumple las “condiciones de disposición de la edificación dentro de la parcela”. Tenemos aquí dos circunstancias excepcionales. Por un lado, puede que sea la primera vez en la historia que sesenta y tantos equipos multidisciplinares de ámbito nacional e internacional no hayan sabido interpretar unas “condiciones de disposición de un edificio dentro de una parcela”. La segunda es que puede que también sea la primera vez que asistimos a una demostración de rigidez administrativa tal (al menos hace tiempo que no se veía) que sesenta y tantas propuestas presentadas a nivel de IDEAS son despreciadas por no ajustarse a un parámetro tangencial del planeamiento urbanístico. Esperemos que sea más bien buscarle tres pies al gato para no tener que seguir para delante con el proyecto más que otra cosa, porque si no, apaga y vámonos.

Bueno, dejando a un lado las cuestiones de Palacio, el enfrentarnos a este proyecto nos hizo replantearnos  cuestiones que estaban más allá de la solución directa del edificio.

La primera y más obvia (el tiempo ha dado la razón): ¿hacen falta más viviendas?¿no se ha masificado ya suficientemente la Ronda del Estero? Tuvimos que dejar esta reflexión moral de lado y seguir con el concurso.

La segunda cuestión fue considerar la condición de la Ronda del Estero como límite definitivo de crecimiento de la ciudad en dirección este. Este límite tiene un carácter inamovible; nunca fue rebasado pero tampoco nunca se consolidó tan duramente, nunca la ciudad le dio tanto la espalda al Parque Natural, a las marismas, a la memoria viva de la Isla. Nos parecían más amables las antiguas  traseras de cuartuchos apiñados de las casas de gallineras que la alineación de anodinos bloques de 4 a 6 alturas, del ocre al asalmonado, de pobre interés por algo que no sea sumar el máximo número de viviendas por m2 de suelo, con una avenida de dos carriles de ida y dos de vuelta como único elemento de diálogo con la marisma. Se nos ocurren tres mil cosas que podían haber sido: espacios lúdicos, acercamientos graduales, escalonados, diálogo, bordes blandos, continuidad verde…. podría haber sido otro concurso y no la gran e irreversible oportunidad perdida de reconciliarse con las marismas.

Bueno, nos centramos en la propuesta, otro edificio de VPO de 5 alturas y garajes que también cumple con el número mínimo de viviendas, de locales y garajes exigidos. En los número no había opción. Lo que sí hemos intentado cambiar es la forma de dar la cara al Parque Natural, volcando el grueso del volumen construido al interior de la manzana y abriendo el edificio al frente, liberando espacio público y dándole continuidad con la plaza de la parcela adyacente. Los números estaban apretados pero hemos conseguido liberar casi toda la fachada de la Ronda en las dos primeras alturas. El patio interior de la manzana se cede como espacio público abierto a la Ronda. El resultado es que el plano de planta baja es más espacio público que construido, pudiéndose recorrer libremente y conectando diagonalmente la Ronda con al calle lateral al sur y con la plaza al norte. El conjunto se remata con una pantalla verde a la Ronda que por un lado suaviza el impacto del edificio en el entorno y por otro lado sirve de protección de las viviendas frente al viento de levante.

Puede que estas intenciones se queden cortas para lo que se debería haber hecho en este espacio privilegiado, pero pasamos por el aro y con los números que pedían, no nos dio para más. Entonamos el Mea culpa, aunque total, para lo que ha servido, más nos habría valido haber propuesto un gran espacio público.

 

http://www.surana-arquitectos.es/concursos/ano-2010/esisa-111-viviendas/